Qué revisar al comprar un coche eléctrico o híbrido de segunda mano
Comprar un coche eléctrico o híbrido de segunda mano tiene reglas distintas: el motor importa menos, la batería lo es todo. Si sabes qué preguntar y qué datos pedir, evitas pagar por un coche con autonomía ya degradada y sin cobertura de garantía.
1. El estado de la batería es lo primero
En un eléctrico, la batería es la parte más cara y la que más se degrada. No te fíes solo del km anunciado: un coche con muchos kilómetros pero carga habitual entre el 20% y el 80% puede tener la batería mejor conservada que otro con menos km y cargas siempre al 100% con carga rápida.
Pide siempre el informe de State of Health (SOH) o estado de salud de la batería. Muchos concesionarios oficiales y talleres especializados lo pueden sacar por el puerto OBD. Un SOH por debajo del 80% ya es motivo de renegociación o de descartar el coche.
- ▸SOH > 90%: excelente, batería casi nueva.
- ▸SOH 85%–90%: correcto para la edad, pero revisa degradación por celdas.
- ▸SOH 80%–85%: negocia el precio o pide garantía de batería.
- ▸SOH < 80%: evítalo salvo que el precio lo compense y asumas el cambio de batería.
2. Garantía de batería: ¿se transfiere al segundo propietario?
La mayoría de fabricantes cubre la batería durante 8 años o 160.000 km (lo que antes ocurra), pero las condiciones varían. Lo importante es que la garantía del fabricante normalmente va ligada al vehículo, no al propietario, por lo que sí se transfiere a la segunda mano si quedan años o kilómetros.
Pide el contrato de garantía original y verifica que no haya cláusulas de exclusión por uso comercial, por haber cargado en puntos no homologados o por modificaciones. En híbridos enchufables, asegúrate de que la garantía cubre tanto la batería de tracción como el sistema híbrido.
3. Autonomía real vs autonomía homologada
La autonomía homologada (WLTP) rara vez se alcanza en uso real. En ciudad suele ser más alta; en autopista a 120 km/h, bastante menor. Pide al vendedor el consumo medio del coche en los últimos meses: si un eléctrico homologado a 400 km realmente hace 260 km en invierno, estás ante una batería con degradación notable o ante un uso muy exigente.
Para híbridos, pregunta por la autonomía eléctrica real y cuántos km hace el coche en modo EV. Si el modo eléctrico apenas entra o la batería se agota en pocos kilómetros, el sistema híbrido puede estar descompensado.
4. Diferencias con revisar un motor de combustión
En un eléctrico no hay aceite, ni filtro de aceite, ni correa de distribución. Eso reduce el mantenimiento, pero no lo elimina. Revisa: líquido de refrigeración del sistema de batería, frenos (que se desgastan menos por la regeneración), neumáticos (el par instantáneo los gasta más rápido) y el estado de los módulos de carga a bordo.
En híbridos, revisa tanto el motor de combustión (cambio de aceite, distribución si aplica) como el sistema eléctrico. Un fallo en el inversor o en una de las celdas puede ser caro de reparar.
5. Verifica el historial de cargas
La forma de cargar marca la diferencia en la vida útil de la batería. Pide al vendedor dónde se cargaba normalmente: cargadores lentos en casa o trabajo son mejores para la batería que depender de carga rápida diaria. Si el coche tiene muchos ciclos de carga rápida, exige un SOH más alto o un descuento.
Preguntas frecuentes
¿Es arriesgado comprar un eléctrico con más de 150.000 km?
Depende del SOH y del uso. Un taxi eléctrico con 200.000 km y SOH del 85% puede estar mejor que un particular con 80.000 km, SOH del 75% y mucha carga rápida. La clave es el informe de batería, no el odómetro.
¿Qué cobertura tiene sentido asegurar en un eléctrico de segunda mano?
Asegúrate de que la póliza cubra la batería y el cable de carga. Algunas aseguradoras excluyen la batería si no hay mantenimiento oficial. También es recomendable asistencia en carretera con grúa para eléctricos, no cualquier grúa puede transportarlos sin dañar la transmisión.
¿Un híbrido convencional se revisa igual que un eléctrico?
No. Un híbrido no enchufable tiene batería pequeña y motor de combustión, así que debes revisar ambos sistemas. Un híbrido enchufable se acerca más a un eléctrico: prioriza la batería y el sistema de carga, pero sin descuidar el motor térmico.